Al llegar otra vez a casa tras pasar un curso en Suecia me encontré con que sin haber abierto la maleta, ya tenía los armarios, los cajones y todas las estanterías llenas de ropa, libros, juguetes, aparatos, cosas, cosas y más cosas que ya no utilizo. Entonces cogí una caja y empecé a llenarla con las cosas que quería sacar de la habitación y me vinieron a la cabeza varios pensamientos.
Guardamos cosas que son totalmente inútiles solo por el hecho de que "es un recuerdo", tenía cuadernos y cuadernos de mis años en el colegio y en el instituto que seguramente NUNCA volvería a mirar. Entonces ¿hasta dónde llega este afán por guardar cosas? Tenía guardados los cargadores de todos los móviles que han pasado por mis manos, los juguetes rotos de cuando era pequeño, miles de rotuladores que no funcionan, unos cuantos puzles que no hice y multitud de radios, calculadoras y cacharros electrónicos que nunca utilicé. La caja era bastante grande y la llené yo solito. Fue ahí cuando pensé que si todos en Aranda hicieramos lo mismo tendríamos una montaña de cosas enooorme. Y todas esas cosas han salido de algún lado, por ejemplo, todos los cuadernos juntos habrían sido una vez un bosque bastante serio. Las calculadoras, ordenadores, móviles, etc no tengo ni idea de qué fueron originalmente, pero seguro que por el camino había muchas cosas feas.
Al volver a irme en vez de hacer la maleta la deshice quitando todo lo que realmente no utilizo. Descubrí que aún me sobran muchas cosas. Y con mi nueva inquietud sobre el origen de las cosas en el más amplio sentido de la palabra se me apareció este video.
La historia de las cosas
http://www.storyofstuff.com/
lunes, 21 de julio de 2008
martes, 8 de julio de 2008
100000 km para el Corsa
Mi Opel Corsa acaba de marcarse los 100 000 km mientras íbamos hacia Madrid. La verdad no es que le mueva mucho por que se pasa la mayor parte del curso descansando en Aranda, pero durante los veranos le meto toda la caña que puedo y le saco a ver la playa y todos los puertos que encuentre por el camino. Ya son tres años los que lleva conmigo y este verano como regalo le voy a sacar de España para que vea Europa. Se va a hartar.
viernes, 4 de julio de 2008
Viaje a Lund - Alnarp
La asociación de estudiantes de la SLU prepararon un viaje al campus que tiene en Lund para ir a una cena que decían era una fiesta genial.
El viajecito en autobus tiene tela, son casi 700km y hacerlos en autobus se tarda unas 8 horas. Salimos el jueves por la noche y llegamos el viernes por la mañana. El autobus nos dejó en Lund y paseamos un poco por la ciudad. Si algún día encuentro las fotos las subo. Al mediodia cogimos un bus para Alnarp, que es donde está el campus y allí nos llevaron a una casuca al lado de la playa donde nos dejaron dormir en el salón. La playa podría ser las más fea del mundo.
Ver mapa más grande
Por la tarde nos llevaron al campus donde hicieron unos discursos. Por la carretera vimos a unos suecos que llevaban un autobus de casi 50 años convertido en caravana y que venían desde cerca de Estocolmo. Luego fuimos a la carpa donde esperábamos ansiosos ver los cerdos, pero en ningún sitio vimos hacer al cerdo y la comida la daban en tajadas, ni costillitas, ni careta, ni nada, solo tajadas de carne. Luego recogieron todo y pusieron una verbena.
El problema que tuvimos es que era todo muy sueco y en ningún momento estuvimos integrados. Nosotros íbamos a una barbacoa a asar unos cerdos y nos encontramos una cena elegante. Como experiencia está bien pero las 16 horas de autobus que nos chupamos fueron demasiado.
El viajecito en autobus tiene tela, son casi 700km y hacerlos en autobus se tarda unas 8 horas. Salimos el jueves por la noche y llegamos el viernes por la mañana. El autobus nos dejó en Lund y paseamos un poco por la ciudad. Si algún día encuentro las fotos las subo. Al mediodia cogimos un bus para Alnarp, que es donde está el campus y allí nos llevaron a una casuca al lado de la playa donde nos dejaron dormir en el salón. La playa podría ser las más fea del mundo.
Ver mapa más grande
Por la tarde nos llevaron al campus donde hicieron unos discursos. Por la carretera vimos a unos suecos que llevaban un autobus de casi 50 años convertido en caravana y que venían desde cerca de Estocolmo. Luego fuimos a la carpa donde esperábamos ansiosos ver los cerdos, pero en ningún sitio vimos hacer al cerdo y la comida la daban en tajadas, ni costillitas, ni careta, ni nada, solo tajadas de carne. Luego recogieron todo y pusieron una verbena.
El problema que tuvimos es que era todo muy sueco y en ningún momento estuvimos integrados. Nosotros íbamos a una barbacoa a asar unos cerdos y nos encontramos una cena elegante. Como experiencia está bien pero las 16 horas de autobus que nos chupamos fueron demasiado.
miércoles, 2 de julio de 2008
Gotland
A mediados de mayo hice un viaje a Gotland, que es una pequeña isla sueca en el Báltico, un poquito más pequeña que Mallorca. En Suecia es bastante famosa para ir de veraneo por sus playas.
El viaje empezó bien, era sábado después de fiestón en Värmlands y claro, nos dormirmos y tuve que hacer la maleta en 5 minutos, perdimos el autobus de las 8 para Estocolmo así que cogimos el tren, en el tren me estaba muriendo y mucho, en Estocolmo perdimos el autobus para el ferry por apenas unos segundos, pero pudimos coger otro bus y enganchar con el resto en el puerto. El viaje hasta Visby son unas tres horas que me dormí plácidamente.

Una vez en Visby alquilamos una furgoneta VW roja bastante vieja en la que cabíamos los seis con todo el equipaje sin ningún problema. Para comprar la comida hubo jaleo, íbamos Tim y yo a comprar salchichas, pan y cerveza, lo básico para sobrevivir, pero las cuatro chicas empezaron a comprar verduras y zumo y fruta y cuscús, al final llenamos un carro y yo no veía comida por ningún lado.

Nos pusimos a hacer carretera hacia el norte donde hay una pequeña isla llamada Fårö a la que se accede en ferry también. En esa isla hay unas formaciones rocosas muy curiosas.

La puesta de sol fue increible.

Como siempre tenemos que ir metiéndonos donde no nos llaman.

Y subirme a todas las piedras que vea.
Al lado de la playa había un bosque donde pusimos las tiendas y nos hicimos una barbacoa para cenar y a dormir en tiendas de campaña. Resulta que al lado de la playa donde dormíamos el viento soplaba con fuerza y la tienda estuvo moviéndose y haciendo ruido toda la noche, además como no se hacía completamente de noche seguía habiendo claridad dentro de la tienda. Algo durmimos.

Al día siguiente cogimos la furgoneta y viajamos hacia el sur parando para alimentarnos y ver los paisajes y una ruta de unos 10 km que había por ahí.




Campos amarillos por todas partes.

Tim, Barbara, Claudia, Astrid, Audrey, yo y la furgoneta.
Al "anochecer" estuvimos buscando un lugar donde poner las tiendas pero por el sur no había mucho bosque, y como sorpresa empezó a llover, yo ya pensaba en dormir en el coche, pero encontramos un bosquecito donde metimos la furgoneta y en cinco minutos había escampado, teníamos las tiendas puestas el fuego preparado y Claudia estaba preparando cuscús con verduras, menos mal que tenía preparado el tomate frito para darle color.

La magia del fuego
Al día siguiente, lunes, cogimos la furgoneta hacia Visby, pero el motor empezó a perder aceite y tuvimos que parar un par de horas hasta que nos trajeron otra furgoneta, también VW pero blanca y nueva, no tenía el mismo encanto. Pasamos unas horas paseando por Visby que es una ciudad llena de iglesias en ruinas y con una muralla muy elegante.

El desayuno con la furgoneta averiada.
Por la tarde cogimos el ferry y los autobuses hasta llegar a Uppsala donde cogí la cama con mucho gusto.

Fin del viaje.
El viaje empezó bien, era sábado después de fiestón en Värmlands y claro, nos dormirmos y tuve que hacer la maleta en 5 minutos, perdimos el autobus de las 8 para Estocolmo así que cogimos el tren, en el tren me estaba muriendo y mucho, en Estocolmo perdimos el autobus para el ferry por apenas unos segundos, pero pudimos coger otro bus y enganchar con el resto en el puerto. El viaje hasta Visby son unas tres horas que me dormí plácidamente.
Una vez en Visby alquilamos una furgoneta VW roja bastante vieja en la que cabíamos los seis con todo el equipaje sin ningún problema. Para comprar la comida hubo jaleo, íbamos Tim y yo a comprar salchichas, pan y cerveza, lo básico para sobrevivir, pero las cuatro chicas empezaron a comprar verduras y zumo y fruta y cuscús, al final llenamos un carro y yo no veía comida por ningún lado.

Nos pusimos a hacer carretera hacia el norte donde hay una pequeña isla llamada Fårö a la que se accede en ferry también. En esa isla hay unas formaciones rocosas muy curiosas.
La puesta de sol fue increible.
Como siempre tenemos que ir metiéndonos donde no nos llaman.
Y subirme a todas las piedras que vea.
Al lado de la playa había un bosque donde pusimos las tiendas y nos hicimos una barbacoa para cenar y a dormir en tiendas de campaña. Resulta que al lado de la playa donde dormíamos el viento soplaba con fuerza y la tienda estuvo moviéndose y haciendo ruido toda la noche, además como no se hacía completamente de noche seguía habiendo claridad dentro de la tienda. Algo durmimos.

Al día siguiente cogimos la furgoneta y viajamos hacia el sur parando para alimentarnos y ver los paisajes y una ruta de unos 10 km que había por ahí.
Campos amarillos por todas partes.
Tim, Barbara, Claudia, Astrid, Audrey, yo y la furgoneta.
Al "anochecer" estuvimos buscando un lugar donde poner las tiendas pero por el sur no había mucho bosque, y como sorpresa empezó a llover, yo ya pensaba en dormir en el coche, pero encontramos un bosquecito donde metimos la furgoneta y en cinco minutos había escampado, teníamos las tiendas puestas el fuego preparado y Claudia estaba preparando cuscús con verduras, menos mal que tenía preparado el tomate frito para darle color.

La magia del fuego
Al día siguiente, lunes, cogimos la furgoneta hacia Visby, pero el motor empezó a perder aceite y tuvimos que parar un par de horas hasta que nos trajeron otra furgoneta, también VW pero blanca y nueva, no tenía el mismo encanto. Pasamos unas horas paseando por Visby que es una ciudad llena de iglesias en ruinas y con una muralla muy elegante.

El desayuno con la furgoneta averiada.
Por la tarde cogimos el ferry y los autobuses hasta llegar a Uppsala donde cogí la cama con mucho gusto.

Fin del viaje.
lunes, 30 de junio de 2008
Comida en la embajada
El 2 de mayo, el Embajador de España en Suecia y su esposa, nos invitaron a un almuerzo a todos los erasmus españoles en Suecia a la embajada española de Estocolmo. Obviamente sólo fuimos los de los alrededores.

La embajada española está en un parque en las zonas más caras de Estocolmo, es que son así de chulos. El edificio es enorme, y nos pusieron unos pinchos en el jardín. También repartían cervezas, sangría, vino dulce y Campari, que sólo bebíamos Pablo y yo. Al final nos hicimos unas fotos todos juntos y nos volvimos para casa bien contentos.

Dos camparis por favor!
Se agradece que te preparen cosas así. Muy majo el embajador y la esposa también, que nos dijeron que era la primera vez que lo hacían y fue todo por iniciativa propia.

La embajada española está en un parque en las zonas más caras de Estocolmo, es que son así de chulos. El edificio es enorme, y nos pusieron unos pinchos en el jardín. También repartían cervezas, sangría, vino dulce y Campari, que sólo bebíamos Pablo y yo. Al final nos hicimos unas fotos todos juntos y nos volvimos para casa bien contentos.

Dos camparis por favor!
Se agradece que te preparen cosas así. Muy majo el embajador y la esposa también, que nos dijeron que era la primera vez que lo hacían y fue todo por iniciativa propia.
lunes, 23 de junio de 2008
Viaje a Hamburgo y Bremen
A principios de mayo me fui unos días a ver a Ana a Hamburgo y como ya me lo tengo bastante visto decidimos acercarnos a ver Bremen. Si la ciudad de los trotamúsicos, seguro que os acordais de Lupo, Koki, Burlón y Tonto.
Pues en Bremen está la estatua que la verdad es bien pequeña.

Lo que me resulta curioso es que en Riga vi una escultura casi casi igual tambien al lado de la iglesia.
Luego por Bremen dimos unas vueltas buscando la fábrica de Beck's pero como vimos un parque bien hermoso y hacía buenísimo nos tumbamos un rato al sol como los lagartos.

En Hamburgo era el cumpleaños del puerto y los barcos no hacían mas que darle a la bocina cada 5 minutos. La envidia de la Castellana iba a ser yo si pusiera ese claxon en el Corsa. Estuvimos por la playa jugando al furgol, es decir descalzo y con la cerveza en la mano, y de barbacoa.

¡Ese estilo que tenemos!
Al día siguiente volvimos a hacer fiesta en la playa, salimos por Reeperbahn y a eso de las 5, que ya era de día, nos fuimos al Fischmarkt, que el mercado del puerto que tienen berbena y se juntan los que se van a dormir con los que madrugan para conseguir buen pescado.

Un solaco que pegaba ya por las ventanas...
Por la noche dimos un paseo por la feria que había en el puerto. Como curiosidad, pusieron una discoteca al aire libre al lado de la fragata española Blas de Lezo, que andaba por ahí de fiesta.

Ana y yo con el puerto al fondo.
Pues en Bremen está la estatua que la verdad es bien pequeña.
Lo que me resulta curioso es que en Riga vi una escultura casi casi igual tambien al lado de la iglesia.
Luego por Bremen dimos unas vueltas buscando la fábrica de Beck's pero como vimos un parque bien hermoso y hacía buenísimo nos tumbamos un rato al sol como los lagartos.
En Hamburgo era el cumpleaños del puerto y los barcos no hacían mas que darle a la bocina cada 5 minutos. La envidia de la Castellana iba a ser yo si pusiera ese claxon en el Corsa. Estuvimos por la playa jugando al furgol, es decir descalzo y con la cerveza en la mano, y de barbacoa.
¡Ese estilo que tenemos!
Al día siguiente volvimos a hacer fiesta en la playa, salimos por Reeperbahn y a eso de las 5, que ya era de día, nos fuimos al Fischmarkt, que el mercado del puerto que tienen berbena y se juntan los que se van a dormir con los que madrugan para conseguir buen pescado.
Un solaco que pegaba ya por las ventanas...
Por la noche dimos un paseo por la feria que había en el puerto. Como curiosidad, pusieron una discoteca al aire libre al lado de la fragata española Blas de Lezo, que andaba por ahí de fiesta.
Ana y yo con el puerto al fondo.
domingo, 22 de junio de 2008
Primavera en el jardín
Ya a finales de abril hacía un tiempo genial, y durante todo mayo estuvimos haciendo barbacoa todos los días en el jardín. Todos acabamos bien morenitos de tanto tirarnos al sol.

Alex dándole a las mazas.

Marco siempre con las pelotas.

Aburridos sin saber qué hacer nada más que posando al sol.

La cámara de Andreas que daba mucho juego.
Alex dándole a las mazas.
Marco siempre con las pelotas.
Aburridos sin saber qué hacer nada más que posando al sol.
La cámara de Andreas que daba mucho juego.
martes, 3 de junio de 2008
Valborg
Valborg es la fiesta universitaria más grande de estos lugares. Se celebra el último día de abril, que siempre suele caer en 30. Gente de toda Suecia, Estocolmo incluido, viene a Uppsala desde por la mañana a celebrar la primavera, el sol, el buen tiempo y el buen rollito en general.
Pero nosotros guiris andábamos un poco despistados y aunque sabíamos que había un fiestón a finales de mayo no sabíamos muy bien cuándo iba a ser. Así que por si acaso salimos con ganas la noche del 29 en busca de fiesta. Anduvimos rondando media Uppsala mientras bebíamos y buscábamos hasta que a media noche encontramos una pequeña fiesta donde estaban Agata e Iza. Al parecer el fiestón era el 30 y la mayoría de gente se fue a casa a dormir para poder madrugar al día siguiente. Yo me quedé con Agata e Iza rompiendo la fiesta que estaba casi vacía. De vuelta a Racka nos metimos en una obra saltando una valla que andaba tirada por ahí. Luego nos subimos hasta lo alto del edificio en construcción que serían unos siete pisos. Al intentar salir nos encontramos con una mujer de seguridad. Iza empezó a hablar sin parar como si estuviera escondiendo un cadaver. La mujer de seguridad muy maja ella nos dijo que si no sabíamos que podía llamar a la policia por esto, jeje que majos los suecos, que tienen menos sangre... luego nos acompañó hasta la puerta y nos deseó buen viaje. Tras dejar a las polacas durmiendo con su ataque de nervios me fui yo a dormir que serían las 5:30.
Eso explica por qué al día siguiente que había desayuno a las 8:00 me encontraba rotísimo.
Los comentarios son de Pablo
Lo dicho, allí lo típico era desayunar champán con fresas, son así de elegantes los suecos, pero nosotros comimos lo que pudimos, yo me llevé algo de turrón que me quedaba por los cajones y que me salvó la mañana.
A eso de las 10 había una "carrera" de barcas que consiste en que unos cinco estudiantes se construyen algo que flota y se lanzan por el rio hasta la pequeña cascada que hay por el centro de Uppsala. Nosotros estábamos agonizando por ahí con un sol increíble.


Tras esto nos volvimos al ekonomikum a seguir con las barbacoas y los calimochos que nos preparamos. La gente seguía igual de elegante que siempre, aunque salgan de botellón. Era curiosísimo ver a chicas con vestido o con traje bebiendo vino en copa elegante tirados por el suelo y comiendo perritos calientes.

Laura y Anni, finesas.

El botellón sueco, una vez al año. Detrás la obra a la que me subí el día anterior.

Los suecos de botellón, champán, fresas y sofases. Si es que son finos finos.

Yo aguantando el tipo con Audrey.

Había por ahí un concierto raro, raro, raro que por cierto nadie le hacía caso.
Más tarde nos fuimos a la biblioteca Carolina Rediviva a ver algo que pasaba, ahí nos tangaron bien tangados, nosotros creíamos que era la "Champagne Gallop", que es tirarse champán por lo alto (que al precio que está la botella por aquí mejor sería tirar gaseosa) pero sólo nos encontramos con unos señores vestidos de etiqueta celebrando algo. Al rato nos enteramos que la fiesta era en las Nations así que salimos corriendo a Värmlands que es nuestra nation.

Por ahí debería andar el príncipe soltando un discurso.
Al llegar a Värmlands nos encontramos con que han abierto la terraza que tienen pero no dejan pasar a más gente, son así de clasistas, tienen la terraza a medio llenar con un dj pinchando y dejan a gente fuera. Nosotros nos quedamos justo enfrente donde también se escucha música y nos ponemos a bailar tan frescos. Al final, alrededor de las 5 eramos más bailando fuera que dentro, y no nos gastamos un duro.

La terraza de Värmlands y la gente mirando desde fuera.

Nosotros bailando justo enfrente.

Pablo y yo con Ombeline y Alex.
Después nos fuimos otra vez al ekonomikum que estaba hundidísimo lleno de basura, pasamos por casa para cenar algo y nos encontramos que en la residencia de enfrente habían montado unos mega altavoces y había un rasta pinchando tecno reggae o lo que fuera. Ahí estuvimos dando botes hasta las 8 que nos fuimos a adecentarnos un poco para volver a Värmlands. Llegamos a las 9 y resulta que no abría hasta las 11, Pablo y yo nos volvemos a recargar y al llegar nos encontramos una cola enorme y nuestros amigos los primeros, con toda la cara del mundo nos metemos y nadie nos dice nada, que majos los suecos. Luego dentro estábamos muertísimos y a las 3:30 ya no aguanté más y me fui a Racka con el resto.

Luise y Julia a lo loco y un chino cantando flamenco detrás.

Matteo, yo y Charles con merchandasing varios de Jäggermeister.

Esta es Timea, mi compañera de piso la húngara.
Pero nosotros guiris andábamos un poco despistados y aunque sabíamos que había un fiestón a finales de mayo no sabíamos muy bien cuándo iba a ser. Así que por si acaso salimos con ganas la noche del 29 en busca de fiesta. Anduvimos rondando media Uppsala mientras bebíamos y buscábamos hasta que a media noche encontramos una pequeña fiesta donde estaban Agata e Iza. Al parecer el fiestón era el 30 y la mayoría de gente se fue a casa a dormir para poder madrugar al día siguiente. Yo me quedé con Agata e Iza rompiendo la fiesta que estaba casi vacía. De vuelta a Racka nos metimos en una obra saltando una valla que andaba tirada por ahí. Luego nos subimos hasta lo alto del edificio en construcción que serían unos siete pisos. Al intentar salir nos encontramos con una mujer de seguridad. Iza empezó a hablar sin parar como si estuviera escondiendo un cadaver. La mujer de seguridad muy maja ella nos dijo que si no sabíamos que podía llamar a la policia por esto, jeje que majos los suecos, que tienen menos sangre... luego nos acompañó hasta la puerta y nos deseó buen viaje. Tras dejar a las polacas durmiendo con su ataque de nervios me fui yo a dormir que serían las 5:30.
Eso explica por qué al día siguiente que había desayuno a las 8:00 me encontraba rotísimo.
Los comentarios son de Pablo
Lo dicho, allí lo típico era desayunar champán con fresas, son así de elegantes los suecos, pero nosotros comimos lo que pudimos, yo me llevé algo de turrón que me quedaba por los cajones y que me salvó la mañana.
A eso de las 10 había una "carrera" de barcas que consiste en que unos cinco estudiantes se construyen algo que flota y se lanzan por el rio hasta la pequeña cascada que hay por el centro de Uppsala. Nosotros estábamos agonizando por ahí con un sol increíble.
Tras esto nos volvimos al ekonomikum a seguir con las barbacoas y los calimochos que nos preparamos. La gente seguía igual de elegante que siempre, aunque salgan de botellón. Era curiosísimo ver a chicas con vestido o con traje bebiendo vino en copa elegante tirados por el suelo y comiendo perritos calientes.
Laura y Anni, finesas.

El botellón sueco, una vez al año. Detrás la obra a la que me subí el día anterior.

Los suecos de botellón, champán, fresas y sofases. Si es que son finos finos.
Yo aguantando el tipo con Audrey.
Había por ahí un concierto raro, raro, raro que por cierto nadie le hacía caso.
Más tarde nos fuimos a la biblioteca Carolina Rediviva a ver algo que pasaba, ahí nos tangaron bien tangados, nosotros creíamos que era la "Champagne Gallop", que es tirarse champán por lo alto (que al precio que está la botella por aquí mejor sería tirar gaseosa) pero sólo nos encontramos con unos señores vestidos de etiqueta celebrando algo. Al rato nos enteramos que la fiesta era en las Nations así que salimos corriendo a Värmlands que es nuestra nation.
Por ahí debería andar el príncipe soltando un discurso.
Al llegar a Värmlands nos encontramos con que han abierto la terraza que tienen pero no dejan pasar a más gente, son así de clasistas, tienen la terraza a medio llenar con un dj pinchando y dejan a gente fuera. Nosotros nos quedamos justo enfrente donde también se escucha música y nos ponemos a bailar tan frescos. Al final, alrededor de las 5 eramos más bailando fuera que dentro, y no nos gastamos un duro.
La terraza de Värmlands y la gente mirando desde fuera.
Nosotros bailando justo enfrente.
Pablo y yo con Ombeline y Alex.
Después nos fuimos otra vez al ekonomikum que estaba hundidísimo lleno de basura, pasamos por casa para cenar algo y nos encontramos que en la residencia de enfrente habían montado unos mega altavoces y había un rasta pinchando tecno reggae o lo que fuera. Ahí estuvimos dando botes hasta las 8 que nos fuimos a adecentarnos un poco para volver a Värmlands. Llegamos a las 9 y resulta que no abría hasta las 11, Pablo y yo nos volvemos a recargar y al llegar nos encontramos una cola enorme y nuestros amigos los primeros, con toda la cara del mundo nos metemos y nadie nos dice nada, que majos los suecos. Luego dentro estábamos muertísimos y a las 3:30 ya no aguanté más y me fui a Racka con el resto.
Luise y Julia a lo loco y un chino cantando flamenco detrás.
Matteo, yo y Charles con merchandasing varios de Jäggermeister.
Esta es Timea, mi compañera de piso la húngara.
Pre - Viaje a Nordkapp
Este parece ser la hoja de ruta prevista para el viaje de un par de semanitas que empezamos mañana. Cuando vuelva veremos si lo hemos conseguido o no.
Ver mapa más grande
Ver mapa más grande
lunes, 2 de junio de 2008
Fin del capítulo ERASMUS
Ayer tuvimos la última barbacoa en Galbo, y durante toda la semana la gente ha estado lléndose así que han sido unas fiestas muy raras con la gente llorando y despidiendose.
Son relaciones muy extrañas las del Erasmus, hace una semana estábamos todos juntos de fiesta y hoy apenas quedan cuatro gatos por Rackarbergets. De repente todo vuelve a cambiar igual que hace nueve meses dejé España y en una semana tenía cientos de personas nuevas a mi alrededor, solo que ahora es al revés. Han sido nueve meses que han pasado tan rápido y a la vez parece que llevo aquí años, aunque en mi habitación sigue habiendo ese aire de "temporal" donde no me funciona la luz y las cosas "las dejo aquí y ya lo ordenaré todo un día".
Me quedo con toda la gente que he conocido y que probablemente no vuelva a ver en la vida, con los pocos a los que estoy seguro que voy a ir a visitar, con los 10Gb de fotos y videos que no hay quien los ordene, con unas cuantas marcas repartidas por el cuerpo por ir sin juicio, con Europa cada vez más pequeña y con algo que me ha cambiado dentro.
Las despedidas siempre son jodidas...
Son relaciones muy extrañas las del Erasmus, hace una semana estábamos todos juntos de fiesta y hoy apenas quedan cuatro gatos por Rackarbergets. De repente todo vuelve a cambiar igual que hace nueve meses dejé España y en una semana tenía cientos de personas nuevas a mi alrededor, solo que ahora es al revés. Han sido nueve meses que han pasado tan rápido y a la vez parece que llevo aquí años, aunque en mi habitación sigue habiendo ese aire de "temporal" donde no me funciona la luz y las cosas "las dejo aquí y ya lo ordenaré todo un día".
Me quedo con toda la gente que he conocido y que probablemente no vuelva a ver en la vida, con los pocos a los que estoy seguro que voy a ir a visitar, con los 10Gb de fotos y videos que no hay quien los ordene, con unas cuantas marcas repartidas por el cuerpo por ir sin juicio, con Europa cada vez más pequeña y con algo que me ha cambiado dentro.
Las despedidas siempre son jodidas...
miércoles, 21 de mayo de 2008
Beach Party

Para despedir a Laura, el otro día nos montamos una fiesta playera en el salón del 4º piso de Racka 10. Pablo se curró toda la promoción y cuando llegué de Hamburgo ya tenía publicidad en el buzón.

Para la fiesta nos compramos una camisas, las gafas y las chanclas por cuatro duros, más bien cuatro coronas. En la camisa nos pintamos unas flores playeras lo más horteras posibles. Para rematar todo compramos unas piñas para hacernos unos mojitos, o algo parecido.
¡Espíritu Erasmus!
La fiesta estaba algo vacía, pero con las gafas de sol no se veía nada así que genial. Al final Pablo y yo fuimos los más preparados junto con Agata que se hizo una falda con hierbas que acabó esparciendo por toda la sala. Las piñas triunfaron mucho mucho, todo el mundo quería chupar, así que las primeras piñas las hicimos suavecitas para ahorrar alcohol. Lo malo de la piña es que pesaban casi dos kilos cada una y no había persona que la llevara todo el rato a cuestas, el día siguiente tenía agujetas en los brazos.
Si hay que darlo todo, se da...
Las niñas por los suelos.
Anni y Agata desatadas.
Pablo y sus rubitas, que francesas tenían que ser.
Anni, Katri y Eveliina que las muy listas vinieron a buscar mojitos.
Y lo que se llevaron fue algo de cocacola, azucar, canela y frutas para mezclar con el vino que traían. Pero se fueron bien contentas.
Agata como siempre la reina de las fiestas. Y si, alrededor de la 1 es la cima de fiesta.
En definitiva que fuimos los amos de la fiesta. Con la tontería nos vamos a sacar unos cuantos créditos de organización de fiestas.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)